El lanzamiento del informe se realizó el Lunes 29 de enero. En un panel de conversación conducido por la periodista Agustina Álvarez y compuesto por Maite Arauco, directora de la carrera de Derecho de la Universidad Central, el Fiscal Nacional, Ángel Valencia, y el investigador del Laboratorio, Axel Callís.
Este segundo informe (disponible aquí) revela que la conversación ciudadana se reduce a un par de aspectos de aquellas dimensiones expresadas en la agenda dominante sobre la justicia en los medios. En general, se logró encontrar que las conversaciones que las personas tienen en internet respecto al tema la «justicia» se enfocan en aspectos sancionatorios asociados a delitos comunes, mientras que los medios de comunicación suelen poner el acento en los actores institucionales, a quienes les interesan los aspectos en torno a la justicia.
De esta manera, se observa que la prensa analizada enmarca el tema de la justicia en cuatro grandes dimensiones más un conjunto de temas menores misceláneos. Estos últimos son, principalmente, contenidos referidos a cuestiones institucionales del poder judicial, ejecutivo y legislativo, seguido de contenidos que tratan temas y asuntos internacionales. Los aspectos asociados a cuestiones de acciones y procedimientos policiales y militares ocupan el tercer lugar, mientras que los casos en los que se acusa corrupción —como el «convenios» o las investigaciones a distintas municipalidades— ocupan el cuarto lugar.
En paralelo la ciudadanía, en su conversación cotidiana, se enfoca en una discusión sobre las opiniones y emociones; así como en las formas, anhelos y deseos que tienen respecto al funcionamiento de la justicia, principalmente penal. Es decir, las personas que participan de las conversaciones que se observaron en las plataformas de redes sociales suelen dar cuenta de la manera en que creen que funciona la justicia y la forma en que creen que debería funcionar la justicia, por lo general, la justicia penal.
Esta conversación ciudadana se puede entender como un subconjunto muy pequeño de todo lo que los medios de comunicación conversan, dando cuenta de una brecha en la que los aspectos que parecieran interesarle a la ciudadanía son bien puntuales en relación a la aplicación de la justicia, mientras que la prensa habla de ésta de manera más amplia, incorporando discusiones en torno a su funcionamiento y administración, así como a los actores y eventos que la involucran.
Finalmente, este informe desarrolla una mixtura metodológica que combina herramientas cuantitativas (que recogen un gran volumen de datos respecto a la agenda de los medios de comunicación) y cualitativas (que analizan casos particulares de la conversación cotidiana de la ciudadanía). Para dar cuenta de ello, el trabajo se estructura en dos grandes apartados que integran procedimientos y hallazgos. A partir de este conjunto de fuentes de información, se genera un proceso de triangulación descriptiva que no pretende explicar causalmente la brecha entre lo de «arriba» y «abajo»; sino, más bien, constatar la existencia de un fenómeno que, potencialmente, revela un debilitamiento del contrato social: la igualdad entre los ciudadanos. El documento finaliza con conclusiones que plantean algunas hipótesis sobre la brecha que aquí se constata y sus posibles consecuencias en materia de política pública.
Imagen: Portada Informe 2.
